Estimados Señores:
Me dirijo respetuosamente a ustedes para manifestar mi sentir en el ámbito de uno de los temas más sensibles, creo yo, y que repercuten en la cultura individual de muchos de nuestros ciudadanos.
Primero, quiero expresar mi más profundo respeto y admiración por la labor de Cecilia González, quien a través de incansables años de trabajo como bibliotecaria, entregó a nosotros sus usuarios, la vocación y amor por la lectura, la literatura y el desarrollo intelectual que una biblioteca inspira. Muchos estudiantes y ex estudiantes, estoy seguro, encontraron en ella la dedicación, el trato amable y un espíritu que estimulaba el conocimiento. Pero no sólo eso, porque quienes amamos los libros con especial atención, cada vez que recurrimos a ella, visualizamos la empatía que ella demostraba por un trabajo que la enorgullecía.
Cecilia González, además inspiraba muy bien lo que la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos quería plasmar a través de sus funcionarios, la pasión y el servicio a la comunidad.
¿Quién no se acuerda de las capacitaciones en la biblioteca para trabajadores, dueñas de casa o las actividades audiovisuales en verano y en vacaciones de invierno. A la excepcional cualidades de funcionaria, sistemáticamente preocupada en capacitarse, se debe añadir cómo se involucró en los nuevos desafíos que se le encargaron desde la DIBAM y que cumplió, me parece, con eficiencia.
Eso sin contar los años que desinteresadamente se preocupaba de las candidatas a reina en la semana laguina. Actos que hacía con gusto en su convicción de aportar a la comunidad.
Por todo lo anterior, no puedo más que estar atónito y perplejo al enterarme de su traslado a otra sección Municipal. Me pregunto ¿Debemos entender los usuarios que Cecilia González no tiene méritos suficientes para permanecer en un cargo que desempeñaba diligentemente y es más, que tan necesario es para nuestras nuevas generaciones? Quiénes determinan los cambios ¿están preocupados de tener personas con la vocación, las herramientas que se requiere y que además su desempeño sea exitoso en un servicio tan estratégico en la cultura y el conocimiento como lo es la biblioteca?
Estimadas autoridades, uno de los conceptos que más recuerdo tras las elecciones municipales fue la alusión a un Municipio con las puertas abiertas. Pues bien, respetuosamente, toco la puerta.
Me dirijo respetuosamente a ustedes para manifestar mi sentir en el ámbito de uno de los temas más sensibles, creo yo, y que repercuten en la cultura individual de muchos de nuestros ciudadanos.
Primero, quiero expresar mi más profundo respeto y admiración por la labor de Cecilia González, quien a través de incansables años de trabajo como bibliotecaria, entregó a nosotros sus usuarios, la vocación y amor por la lectura, la literatura y el desarrollo intelectual que una biblioteca inspira. Muchos estudiantes y ex estudiantes, estoy seguro, encontraron en ella la dedicación, el trato amable y un espíritu que estimulaba el conocimiento. Pero no sólo eso, porque quienes amamos los libros con especial atención, cada vez que recurrimos a ella, visualizamos la empatía que ella demostraba por un trabajo que la enorgullecía.
Cecilia González, además inspiraba muy bien lo que la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos quería plasmar a través de sus funcionarios, la pasión y el servicio a la comunidad.
¿Quién no se acuerda de las capacitaciones en la biblioteca para trabajadores, dueñas de casa o las actividades audiovisuales en verano y en vacaciones de invierno. A la excepcional cualidades de funcionaria, sistemáticamente preocupada en capacitarse, se debe añadir cómo se involucró en los nuevos desafíos que se le encargaron desde la DIBAM y que cumplió, me parece, con eficiencia.
Eso sin contar los años que desinteresadamente se preocupaba de las candidatas a reina en la semana laguina. Actos que hacía con gusto en su convicción de aportar a la comunidad.
Por todo lo anterior, no puedo más que estar atónito y perplejo al enterarme de su traslado a otra sección Municipal. Me pregunto ¿Debemos entender los usuarios que Cecilia González no tiene méritos suficientes para permanecer en un cargo que desempeñaba diligentemente y es más, que tan necesario es para nuestras nuevas generaciones? Quiénes determinan los cambios ¿están preocupados de tener personas con la vocación, las herramientas que se requiere y que además su desempeño sea exitoso en un servicio tan estratégico en la cultura y el conocimiento como lo es la biblioteca?
Estimadas autoridades, uno de los conceptos que más recuerdo tras las elecciones municipales fue la alusión a un Municipio con las puertas abiertas. Pues bien, respetuosamente, toco la puerta.
Fred Rolf Chico Fernandez
Profesor de Educación básica

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